Georges Clemenceau

(Mouilleron-en-Pareds, 1841 – París, 1929) Político y periodista francés. Como periodista y líder de la izquierda parlamentaria, fue uno de los hombres más influyentes de la política francesa de fines del siglo XIX. Durante su segundo mandato como primer ministro (1917-1919), lideró el esfuerzo de guerra que condujo a Francia al triunfo sobre las potencias del Eje, y desempeñó un papel esencial en las conversaciones de paz que concluyeron en el Tratado de Versalles, consagrándose como una de las figuras más relevantes de la política de su tiempo.

Fue el primero de los seis hijos de una familia humilde. Nacido y criado en una región de fuerte tradicionalismo, Clemenceau recibió, sin embargo, desde muy niño, la influencia anticlerical y progresista de su padre, Benjamin, imbuido de los ideales de la Ilustración y de la Revolución Francesa. A los doce años ingresó en el Liceo de Nantes. Durante su época de estudiante en dicha ciudad se introdujo, por mediación de su padre, en los cenáculos políticos opuestos a Napoleón III y conoció a hombres notables del republicanismo radical, como el gran historiador Jules Michelet.

Su carrera política comenzó nada más iniciarse la Tercera República, en septiembre de 1870, cuando fue nombrado alcalde del distrito XVIII (barrio de Montmartre) de la capital francesa, donde desarrolló una importante labor social. En las elecciones de febrero de 1871, fue elegido diputado a la Asamblea Nacional por el departamento de Sena, en las filas de los republicanos radicales. Durante la Comuna de París, intentó mediar sin resultado entre el gobierno de Adolphe Thiers y el gobierno de los Comuneros, lo que le llevará a dimitir tanto de sus funciones de diputado como de alcalde de distrito.

Reelegido diputado por París en las elecciones generales de 1876, se impone como jefe de la oposición de extrema izquierda, luchando por la amnistía de los Comuneros, la separación de la Iglesia y del Estado, y en contra de la política colonial de Francia. Su oposición a las intervenciones militares francesas en el canal de Suez y en el Tonkín, así como su lucha por la supresión del Senado lograron la caída de varios gobiernos, lo que le valió el apodo de “El Tigre”.

Fue uno de los artífices y destacados negociadores de la Conferencia de Paz de París en 1919. Durante la firma del Tratado de Versalles, formó parte de los que apostaban por castigar severamente a Alemania. El presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, y el primer ministro británico, Lloyd George se oponían a esta visión de la situación y evitaron que los planes de Clemenceau se cumplieran en su totalidad. Mantuvo durante toda su vida la postura que Alemania había sido tratada de forma demasiado benevolente, por lo que varios historiadores contemporáneos le consideran en parte responsable de los errores del Tratado de Versalles.

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